martes, 23 de septiembre de 2014

EL SALÓN BARNEY


Aquí está mi nuevo "niño". En esta ocasión es una antología de poesía española contemporánea en la red. Podéis comprarla en papel o en formato digital a precios muy competitivos. Espero que os guste.


"El Salón Barney es un lugar a medio camino entre el píxel y la hoja de papel. Una antología de formato clásico que se nutre, sin embargo, de numerosos textos publicados por sus autores en blogs o en redes sociales. La popularización de la Web 2.0 supone una invitación a la participación y el diálogo entre autores y lectores, pero a la vez una diversificación tan acentuada de propuestas que lo que se concibió como un ciberuniverso ha acabado dando lugar a micromundos, a microrredes, incapaces de abarcar lo que continuamente está creciendo, está haciéndose. Abrimos, pues, las ventanas y las puertas de nuestro salón no con la intención de fijar un canon, sino como testimonio duradero, no fugaz, de lo que hoy supone escribir poesía entre dos concepciones distintas del mundo y del conocimiento"

NUEVA EDICIÓN DE MUROS

Playa de Ákaba ha publicado la segunda edición de mi poemario Muros. En esta ocasión se incorporan nuevos poemas y un prólogo de Alberto García-Teresa. Por primera vez el libro está a la venta y en formato digital, a un precio muy económico. Pueden descargarlo desde este enlace. Espero que lo disfruten.

lunes, 23 de junio de 2014

LOCURA FAMILIAR (del próximo poemario Entonces empezó el viento)

Hemos heredado todas las montañas,
las ciencias, las tristezas, el progreso.
Heredamos a Dios y sus silencios,
el color de nuestra piel,
el tamaño de los ojos,
la fortuna de soñar cada mañana
con un cuerpo enamorado de la vida.

Recibimos tanto y tanto damos
sin cribar, sin disentir, sin opinar,
que acabamos escribiendo en el futuro
perífrasis verbales petrolíferas:
“tienes que ir, debes hacer, hay que tratar”
con mano analfabeta y prepotente,
herencia de un saber contaminante.

Quiero dejarte un mundo nuevo
cargado de palabras y relámpagos,
de animales de oro y caramelo
y alfombras voladoras
que sean para ti muy diferentes
a esta cáscara podrida y maltratada
en la que vivo.
Que pudieras volar en el océano,
que esta locura que te entrego, que te escribo,
corriera como herencia por tu sangre
hasta el final de los días.
Que lograras alcanzar un tiempo propio,
el territorio de la verdad,
los valles de la sabiduría
y no caer bajo la trampa
del olvido y los palacios.

Estos versos, esta voz,
esta escritura conscientemente herida
quedará arrasada por los años
y la cruda realidad de la ignorancia.
Es lo único que tengo y que te entrego.

Un saco de palabras, nada más,
responsables, amorosas, solitarias.


Mías.

lunes, 26 de mayo de 2014

SABER PERDER


De las pocas cosas útiles que uno aprende en la escuela, al menos quienes hemos nacido en tiempos de libertad, de democracia, es que la soberanía del Estado democrático reside en el pueblo. Esto quiere decir, para aquellos que hoy parecen haberlo olvidado, que la decisión de la ciudadanía está por encima de intereses partidistas particulares. Además de todo esto, un Estado democrático se caracteriza, entre otras cosas, por el respeto a las ideas de los demás, es decir, por ser capaz de albergar pareceres diversos, pensamientos diferentes, sensibilidades distintas, siempre en un clima de diálogo y tolerancia. Porque, al fin y al cabo, la tolerancia es eso, según la segunda de las acepciones  del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, ‘Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias’. Y este es el juego. Esta es su grandeza, aunque parezca que para algunos este sea también su inconveniente.
El domingo 25 de mayo todos los diarios españoles abrían sus ediciones con el flamante ganador de la Champions League, el Real Madrid. Sin embargo, entre lo más destacado de la jornada estaban las palabras del entrenador del Atlético, Diego Simeone, que fueron recogidas, repito, en casi todos los periódicos de tirada nacional: “Tenés todo, tenés nada”. Toda España ha elogiado las palabras del Cholo por su grandeza ante la derrota, porque es verdad que el fútbol tiene estos reveses. Puedes haberlo hecho muy bien y, por un detalle, se te va todo al traste. El factor suerte es determinante, y por eso España entera (es un decir) ha entendido lo que quiso expresar Simeone y ha aplaudido el esfuerzo de un equipo que, seguramente, también mereció ganar. El Atlético supo ganar la liga y ha sabido perder la Copa de Europa.
Todo esto, un día después, se nos ha olvidado de sopetón, porque los españoles somos así, nos sacan del fútbol, las ferias y los toros y nos hacemos la picha un lío. Los mismos medios que elogiaban esos valores futboleros alientan hoy lunes a esa pandilla de indecentes que, aprovechando un micrófono, hacen pública su pataleta ofendiendo a los ciudadanos porque, mire usted por dónde, se han atrevido a no darles su voto. Y aquí, mire usted, el factor suerte no existe. Aquí lo que te encuentras es lo que tú mismo te has buscado.
Voy a repetir lo que he escrito al comienzo de esta columna. El pueblo, insisto, es soberano. La soberanía de un Estado democrático reside en la ciudadanía. Tan soberano es cuando te pone a ti al frente de un Gobierno como cuando te quita y coloca a otro candidato. A Floriano y a González Pons hay que recordarles que un buen político debe de serlo en la victoria y en la derrota. Cuando pierdes, hay que aprender del golpe y hacer autocrítica. Un verdadero demócrata respeta las opiniones y las decisiones de la ciudadanía, y cuando esta decisión multitudinaria no coincide con tu manera de pensar, lo más honrado y sensato es, si quieres darle la vuelta a los resultados, cuestionarte tu manera de proceder, la manera de actuar de tu partido, para hallar las causas de la derrota y reconducir la situación en futuras convocatorias, no elaborar un discurso basado en el miedo y en la incertidumbre para salvar el culo. Cuando ganamos somos enormes. Cuando perdemos sois imbéciles. Esto es de patio de colegio.

 Si los ciudadanos han roto el bipartidismo, por algo será. Y miren ustedes, no pasa nada. ¿Qué indecencia es esa de que con tanta diversidad, como publicaba el lunes 26 de mayo el diario El País, sería imposible gobernar, en caso de que estos resultados se hubieran dado en unas elecciones generales? Qué tufo echan algunos medios de comunicación. Huelen a muerto. Desde las instituciones se apela a que con sentadas, manifestaciones y demás no se consigue nada. Que hay que ir a votar y que las urnas son las que legitiman a los gobiernos (lo dijo el PP cuando lo acusaron de no cumplir su programa). Como coloquialmente se dice, blanco y en botella. Hay que tener altura política, honestidad, responsabilidad, decencia y hay que respetar las reglas del juego.

domingo, 18 de mayo de 2014

NO VOTES AL PPSOE

La foto de Cañete con el abanico, sudando la gota gorda, puede tener dos explicaciones. O bien se ha mentido entre pecho y espalda un platazo de callos, o bien le acaban de decir que González Pons va a intervenir en el mitin. “Ay, Esteban, por tu madre, a ver lo que se te ocurre ahora”. Este es el mismo que habló de esos tres millones de puestos de trabajo que iba a crear el gobierno de Rajoy y el mismo que dijo hace unos días que el PP era el partido de los trabajadores y de los derechos sociales… Hoy, domingo día 11 de mayo, ha dicho que la democracia se defiende con votos, no con martillos. La afirmación es inquietante. ¿Qué habrá querido decir don Esteban, acostumbrado a tanto embuste y palabrería babosa? Evidentemente, a estas alturas de la película nos da a todos un poco igual. Que diga lo que quiera que luego Dios dirá. Sí, sí, aquí tiene que hablar también la divina providencia porque la última lumbrera de PSOE nos ha aliñado la semana con otra de esas frases propias de la insigne y olvidada Pajín, la de la conjunción planetaria, en la que ha aparecido hasta Jesucristo. Para Valenciano, Jesucristo, el Che Guevara y Felipe González, de haber podido, habrían militado en el mismo partido (no me digas, lector guasón, que no es para partirse la caja). ¿Cómo se le escapó esta señora a Zapatero para ministra de Educación?
El PP hablando de derechos sociales y el PSOE de Jesucristo. Esto es un disparate. Divertido, pero disparatado. ¿De dónde sale esta gente? ¿Qué ha estudiado? ¿Lee libros nuestros políticos? ¿Prensa que no sea el Marca? A esto añádele, lector hiriente, al inútil de Rubalcaba hablando del voto útil, y entonces ya lanzamos fuegos artificiales y nos vamos todos a esas parrandas que organizaba José Arcadio Buendía en Cien años de soledad. Claro, a nadie le extraña ya que se hable cada vez con más frecuencia del PPSOE, esta nueva (o no) formación política que es capaz de acabar con las dos Españas de un plumazo en aras de una sola con la que sea sostenible machacar igualmente a los ciudadanos. De ahí esa campaña de desprestigio, desde los medios de comunicación más fuertes, contra quienes tienen otra manera de pensar y otras ideas que proponer. Si alguien cree, después de todos estos años de crisis, que el Partido Popular Europeo o el Partido Socialista Europeo van a hacer algo por la economía de los pequeños hogares, todavía no se ha enterado de la película. Cualquiera de los candidatos dedicará sus esfuerzos, en caso de ganar las elecciones europeas, a mantener el statu quoeconómico que nos tiene como nos tiene. Son partidos políticos que gobiernan por y para los mercados, y además… En fin, de esto se ha escrito tanto que no merece la pena insistir.
No temas, lector indeciso, a la posibilidad de votar otras opciones. ¿Acaso nos han rescatado estos cuatreros de la situación de penuria que atravesamos? ¿Acaso muestran algún pudor cuando mienten y afirman que estamos recuperándonos, mientras a ti se te acaba la prestación social? ¿A quién han salvado, a la hora de la verdad, a ti o a la banca? No se va a acabar el mundo por coger una papeleta y marcar otro futuro. No podemos estar continuamente quejándonos y legitimando en las urnas el origen de nuestras quejas. Es hora de cambiar. Es hora de castigar a quienes no han sabido ni querido hacer bien su trabajo. Es hora de darnos otra oportunidad.

miércoles, 2 de abril de 2014

LOS SUPERVIVIENTES DE MONTORO

De la edición de este año del reality Supervivientes, que emite Telecinco, me gustan dos cosas. La primera, volver a ver la sonrisa de Raquel Sánchez Silva, una de las presentadoras, después del varapalo que le dio la vida hace no mucho tiempo, y la segunda, la participación de Bibiana Fernández. Desde siempre he tenido debilidad por la actriz y tertuliana anarrosística, no sé, su desparpajo, su acento, el movimiento de sus manos al hablar, su idea de lo que es la vida. Es uno de los pocos personajes de la televisión que sabe estar, que es educada y que, sobre todo, no grita, y eso en los tiempos que corren es un valor en alza. No creas, lector televidente, que soy un fan absoluto de este tipo de programas. Veo fragmentos cuando hago zapping o estoy esperando a que se termine de cargar en el ordenador el último capítulo de True Detective. Una de las secuencias que me impactó el otro día fue la de ver a los concursantes comiéndose entre todos un pescadito tipo boquerón la mar de bonito y chiquitito. Madre del amor hermoso, qué hambre pasa esta gente. Claro, así vuelven de las islas, con una pila de kilos menos y con el pelo requemado de tanta playa y tanto sol que ni con Pantene pro-v. Se trata de sobrevivir y, como buenos aventureros, deben sobreponerse al frío, a la picadura de mosquitos y al hambre. Todo está en la cabeza. Si te mantienes sereno y controlas el coco, superas cualquier prueba.
Es, básicamente, lo que piensa el ministro Montoro, ¿verdad? En España no hay hambre infantil, no, de ninguna manera. Lo que hay es gente muy desconcentrada que no es capaz de tener el estómago a raya. Es lo que ha debido de decirles a los cabecillas de Cáritas, esa panda de esmirriados que no hace más que quejarse y levantar falsos testimonios. Ha tenido que ocurrir algo entre el ministro y la asociación porque hace bien poco, recién llegados al Gobierno, los peperos gritaban a los cuatro vientos las virtudes de Cáritas y lo mucho que hacían por los pobres que Zapatero les había dejado en herencia. No sabemos si habrá una justicia divina, superior o extraterrestre, lector hipotético, y por eso es mejor no apelar aquí a ella. Humana, desde luego, en España no la hay, y a la vista está (bueno, hay justicia para los corruptos, pero esos en nuestro país no son hombres, sino héroes, y, por tanto, tampoco se les puede aplicar código real alguno). Tendremos que apelar, entonces, a la dignidad, a la ética o a la moral y así podremos, también nosotros, gritar a todos los vientos que sean que este señor no tiene dignidad ni tiene vergüenza, ni ha tenido ni sabe lo que es tener hambre. Hasta la mismísima Iglesia ha salido en defensa de los pobres. El padre Ángel o sor Lucía Caram le han sacado los colores al ministro Montoro y a su Gobierno, cocineros de la mayor mentira que estamos viviendo en los últimos meses. Mientras las familias pasan hambre, apagan calefacciones y vitrocerámicas o son, finalmente, deshauciados, nuestros representantes, sí, nuestros representantes están empeñados en rescatar a las autopistas españolas con unos 2400 millones de euros.

Miles de familias sobreviven en España gracias a la ayuda de Cáritas, entre otros. Son los supervivientes de Montoro. En mi instituto de Educación Secundaria Obligatoria tenemos un montón de concursantes. Les damos el bocadillo con el zumo a media mañana porque no lo pueden traer de casa. Algunos niños llegan a las ocho y media no solo sin haber desayunado sino también sin haber cenado la noche anterior. Hay que ver qué jodidos son los niños, ¿verdad? Qué edad tan mala. Todo lo magnifican… Algunos nos piden dos bocadillos, uno para su madre, que no cenó ayer, maestro. Qué fantasía la infantil, qué creatividad la de los niños españoles.  Qué poca vergüenza y qué hambre, ministro. Qué hambre.